Conóceme

Todo comenzó cuando yo era un niño, siempre fui asustadizo y sensible a todo lo que ocurría a mí alrededor, pero en ese entonces no imaginaba lo que mis miedos me harían sentir más adelante.

Me encontraba en la escuela, apenas tenía 12 años cuando comencé a notar algo que no podía describir a los profesores: Casi no tenía saliva y me costaba tragar lo poco que tenía, sentía que mi garganta estaba cerrada, mi corazón palpitaba muy fuerte y muy rápido, me faltaba el aire, estaba mareado y tenía la sensación de que lo que vivía era irreal. En esos momentos de angustia lo único que pasaba por mi pequeña cabeza era que me iba a morir. Los que me rodeaban no entendían lo que me pasaba, aparentemente todo estaba bien.

 

Ese fue mi primer ataque de ansiedad, el comienzo de intensas experiencias que cambiaron mi vida para siempre.

Durante catorce años mis miedos y la ansiedad dominaron mi vida. Dejé de disfrutar como siempre lo había hecho y mi vida dejó de ser lo que era.

Los primeros años lo llevaba en secreto, sobrellevándolo bebiendo agua a sorbitos con una botellita de agua, que siempre me acompañaba a todos lados y era lo único que me ayudaba a calmarme. Y aunque seguía con ataques de ansiedad no se lo decía a nadie, marcado por el recuerdo de compañeros del colegio que se rieron de mí cuando salí llorando y temblando de la clase la primera vez que me ocurrió.

También me sentía incomprendido en mi casa, donde algunos familiares me decían desde su desconocimiento que exageraba  o que era maniático por llevar la botella de agua que me ayudaba a calmarme a todos lados. Comencé a sentirme un bicho raro que tenía manías raras y al que le pasaban cosas raras.

Fue la curiosidad en la adolescencia lo que me hizo buscar información hasta que comprendí que sufría ansiedad, ya que hasta ese momento nadie, ni los médicos me habían sabido decir lo que me pasaba, simplemente después de la revisión decían que era un niño muy nervioso.

A partir de ese momento comencé la búsqueda de un remedio que me ayudara a superar todo lo que me ocurría: Visitas al psicólogo, tranquilizantes o infusiones de hierbas entre otros, pero no parecía remitir. No sabía qué hacer, estaba perdido y no encontraba nuevas opciones, hasta que pasados varios años se cruzaron en mi camino diferentes alternativas que me empezaron a dar las respuestas que buscaba: Diferentes terapias de las llamadas alternativas, libros de autoayuda,  profesionales de los que aprendí técnicas de relajación, meditación y  auto-observación.

 

Comenzaba a darme cuenta de los muchos errores en los que había caído y en los que caía la mayoría de la gente, así que me puse a trabajar en ello, solucionándolo poco a poco. 

Por primera vez comencé a sentir mejoría, por primera vez podía pasar un día completo sin sufrir un ataque de ansiedad, aunque aún se seguían sucediendo de vez en cuando, pero lo más importante fue que por primera vez volví a recuperar la esperanza de que podría recuperarme.

 

Y así me comprometí conmigo mismo a superar mi ansiedad, seguí mejorando día tras día hasta hacer por fin una vida normal. La angustia había desaparecido y si surgía algún ataque sabía cómo controlarlo. Volví a recuperar mi vida y a disfrutar de ella, a conducir, ir en ascensor, ir sin agua, a sentir molestias sin preocuparme...en definitiva a VIVIR nuevamente.

Rayco Lorenzo

Una vez quedó grabada en mi mente una frase:
"POR CADA MIEDO QUE TENGAS, TENDRÁS UNA EXPERIENCIA MENOS DE VIDA"

Sinceramente, me marcó... resonaba una y otra vez en mi cabeza, y me planteé hasta que punto estaba aprovechando mi vida. En ese momento decidí arriesgarme a hacer cosas diferentes a las que temía: hablar en público, decir lo que pensaba, perderme en una ciudad que no conocía a ver a donde llegaba...

La verdad que el resultado me sorprendió, me sentí verdaderamente libre y comencé a disfrutar la aventura del:

 

¿y ahora que pasará?

Precisamente en esta última etapa me di cuenta de que todo lo que había aprendido, de cómo se podía superar un trastorno de ansiedad y cómo podría servirles de ayuda a otras personas que estuvieran en situaciones parecidas y ese pensamiento marcó un antes y un después.

 

Y así tome la decisión de formarme profesionalmente en diferentes técnicas y terapias que a mí me habían ayudado, para acompañar a otras personas en sus procesos de mejora personal. Dimití como responsable de una oficina de seguros y comencé desde cero.

 

Hoy vivo mi sueño, soy terapeuta de Flores de Bach,Coach personal y Hay teacher.He ayudado a cientos de personas a sacar su potencial para mejorar sus vidas y además facilito talleres grupales de transformación personal basados en la filosofía de Louise L. hay. Tengo un horario flexible, trabajo desde casa y en un pequeño gabinete. Tengo tiempo para pasar con mi pareja y mi maravilloso hijo. Además no dejo de aprender y crecer personal y profesionalmente para continuar contribuyendo con lo que yo siento que es mi misión de vida.

 


FORMACIÓN PROFESIONAL

 

  • Maestría en Terapia Esencial y Flores de Bach acreditado por el Centro Edward Bach de Madrid.
  • Diplomado en Terapia con Flores de Bach por el Centro Universitario Santa Ana (Centro Adscrito a la Universidad de Extremadura).
  • Coaching Bach / Formación Avanzada en Flores de Bach / Sistemas Florales de Bush (Australia) y California en los procesos de Coaching por la Agrupación Floral y Coaching de Barcelona, avalado por la FEMALT (Fundación Europea de Medicinas Alternativas).
  • Diplomado Internacional en estudios de Terapia Gestalt y Counseling, avalado por PLAIGEMP,(Florida - USA), BIEPC (Bélgica), Istituto Universitario Europeo di Studi Sociali (Italia), ANUV (Venezuela), Istituo de Alti Studi Europeo (Italia),Instituto de Estudios Globales para el Desarrollo Humano (España).
  • Louise Hay Teacher acreditado por Maria Rosa Casanovas a través del programa internacional de formación de facilitadores "Heal Your Life Teacher Training" de Barcelona avalado por la Hay House.
  • Life Coaching por medio de Maria Rosa Casanovas a través de la Formación Avanzada "Heal Your Life" (Barcelona) avalado por la Hay House.

Hu-Song, filosofo de Oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia:


"... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así compartiendo la llama con todos la caverna se iluminó".

 

Uno de los discípulos preguntó a Hu-Song:

¿Qué nos enseña, maestro, este relato?

Y Hu-Song contestó: Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.